miércoles, 11 de noviembre de 2009

Darío Medina - Alberto Vacarezza

Alberto Vacarezza
Nació en Bs As en 1888. murió 1959
A los 16 años estrenó su 1º obra: el juzgado
Estrenó tu cuna fue un conventillo en 1920
Entre 1923 y 1924, fue presidente de la Sociedad Argentina de Autores Dramáticos y Líricos, y desde 1950 hasta 1955, de Argentores.
En 1952 dirigió el Teatro Nacional Cervantes.

Sainete, se lo conoce hoy en día como “situación o acontecimiento grotesco o ridículo y, a veces, tragicómico”. El sainete, en una época, fue el género más popular del teatro argentino.

El sainete como género fue creado en el siglo XVIII. Pero hacia fines de siglo XIX, se produjo un fenómeno muy peculiar: se intensificó la comicidad como rasgo esencial en las obras gauchescas y el sainete criollo ganó espacio en la escena local.
En este contexto, surgió el sainete criollo.
Los sectores populares, la clase media y los inmigrantes buscaban verse representados en el escenario y lo consiguieron. El ambiente se trasladó a la ciudad, y sus habitantes alcanzaron el estatus de protagonistas. Así adquirió características definitivas, lo que el diccionario del habla de los argentinos define como “variedad rioplatense del sainete español, caracterizada por reflejar humorísticamente las costumbres de la vida en los conventillos”.
Algo para destacar es la forma de hablar de los actores. Se expresan en un lenguaje coloquial urbano, en jergas, o utilizan el registro de los extranjeros que hablan un español “italianizado” o también un español gauchesco.
Ejemplos:
1- FILOMENA. -¡Anda a trabajar, andá!...¡Que ya me tenés esgunfia con tanto grupo en almíbar.
(Esgunfia es una palabra lunfarda que significa “aburrida, cansada” y Grupo, mentira, engaño)
2- DON ANTONIO.- ¡No me hable de lo gotane, pe la madona!... ¿Qué é esto de lo gotane?... ¡Puro caran, can cangue!... “Tirame co lo baulo”, “Seguime se te parece”… “Spiandá que te pisa l’ auto”… é nunca salime d’ allí!... Má, ¿Qué me quiere enterpretare osté co lo gotane? ¿Me lo quiere analesare?...
(Esto pasa porque Rancagua dice “¿y el gotán? Que es tango al revés)

Estos sainetes que se representaban en Buenos Aires fueron estrenados en el apogeo del siglo XX. Era una ciudad próspera, que recibía oleadas de inmigrantes que se instalaban en los conventillos para afianzarse en la nueva realidad, sin por ello abandonar sus tradiciones y costumbres.
Así se reflejan las circunstancias y los paradigmas de esta sociedad en formación: el “gallego”, el “tano, el compadrito, el tango como música autóctona y las disputas amorosas.
Entre los lugares del sainete se puede mencionar la calle, las habitaciones, los bares, los lugares de trabajo (fábricas, cocinas, salas de planchado) pero el espacio privilegiado es el conventillo.
Los conventillos juegan un papel muy importante en el sainete ya que sitúan al lector históricamente. El conventillo materializa la transformación que sufría nuestro país. Respondió a las necesidades del crecimiento inesperado de la población urbana, generado por el aluvión inmigratorio. Eran precarios y situados en los suburbios. Muchas familias compartían el baño con otras y su único espacio central común era el patio. Ahí radica la riqueza del sainete, en representar “el patio”.